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30 May
30May

NOMBRE

Misak "gente del agua"

UBICACIÓN GEOGRÁFICA

La mayor parte de su población vive en la vertiente occidental de la Cordillera Central, en las inmediaciones de los Páramos de Las Delicias y el Pisno y de los Cerros de Río Claro y Bujíos, centro-oriente del Departamento del Cauca, en los municipios de Silvia y Piendamo. En menor número se encuentran en los municipios de Totoró, Jambaló, Caldono, Inzá y Morales. También se encuentran asentados en los municipios de La Plata y La Argentina, departamento del Huila.

POBLACIÓN

El Censo DANE 2005 reportó 21.085 personas autoreconocidas como pertenecientes al pueblo Guambiano, de las cuales el 50,4% son hombres (10.620 personas) y el 49,6% mujeres (10.465 personas). El pueblo Misak se concentra en el departamento de Cauca, en donde habita el 91,3% de la población (19.244 personas), seguido por el departamento del Valle del Cauca con el 3,5% (728 personas), y por el Huila con el 3,3% (698 personas). Estos tres departamentos concentran el 98% poblacional de este pueblo. Los Misak representan el 1,5% de la población indígena de Colombia. La población Misak que habita en zonas urbanas corresponde al 8,7% (1.840 personas), cifra bastante inferior al promedio nacional de población indígena urbana que es del 21,43% (298.499 personas)

LENGUA

Nam trik. Pertenece a la familia lingüística Chibcha. Aunque actualmente la mayoría hablan español y el bilingüismo es un hecho generalizado, se resisten a perder su lengua. Es claro que la población hablante del namtrik se encuentra dispersa en varias zonas colindantes, de allí que un acercamiento a la situación social de esta lengua requiera abordajes diferenciados. Aunque cercanos, los grupos misak han sido afectados por factores sociohistóricos que han incidido en sus cambios culturales de forma distinta en cada asentamiento. Estos cambios, por supuesto, involucran la lengua, la cual presenta índices diversos de vitalidad según la zona de poblamiento.

CULTURA E HISTORIA


Historia 

Sobre la historia prehispánica de los misak no existe consenso entre sus investigadores, que han formulado hipótesis divergentes. Entre los hacendados caucanos y campesinos de la región existe la versión de que los misak llegaron al territorio desde Ecuador y Perú como población servil o yanaconas traídos por los españoles. Esta teoría se basa en los registros del cronista Antonio de Herrera, según esta fuente fue Sebastián de Belalcázar quien llegó a la región, acompañado de “indios de servicios”. Este planteamiento es rechazado por investigadores lingüistas que arguyen que los yanaconas hablan quechua, la cual no comparte familia lingüística con la lengua materna.

Otra hipótesis señala que antes de la llegada de los españoles, en el Valle de Popayán convivían diferentes pueblos indígenas que formaban unidad política en la Confederación Guambiano Coconuco que compartía territorio, cultura y lengua, con el objetivo común de defenderse de otros pueblos que amenazaban su territorio, el promotor de esta alianza se conocía como el cacique Pubén. La anterior teoría se relaciona con otra que plantea que existió una sociedad denominada “Puhenses” o “Pubenenses”, integrada por indígenas habitantes de territorios aledaños al Valle de Popayán, conocido todavía como Pubén y de quienes descenderían los misak. Los grupos indígenas del Valle del Popayán, dentro de los que se encontraban los Misak, resistieron fuertemente la conquista española, la cual se inició en el año 1535 bajo el comando de Belalcázar.

Hacia finales del siglo XVI ya habían sido conquistados, e incorporados en la estructura socioeconómica colonial, que transformó drásticamente su cultura, y diezmó demográficamente sus comunidades. En 1700, con la entrega de los derechos de propiedad al cacique Juan Tama, se crearon los resguardos de Guambía, Quisgó, Pitayó, Quichaya, Jambaló, Caldono y Pueblo Nuevo. 

Cultura

La cosmogonía guambiana se estructura en un sistema dual: lo masculino y lo femenino, lo caliente y lo frío, el sol y la luna. Las plantas, los árboles, los accidentes geográficos y la "madretierra" guardan espíritus que pueden ser benéficos o maléficos. El Murbik, curandero guambiano es la persona que conoce las plantas medicinales y curativas, previene enfermedades y actúa como intermediario entre los hombres y los espíritus, guiando el alma de los muertos a su nueva morada. El curandero practica la ceremonia de limpieza o Pishimaruk, destinada a la limpieza y restitución del equilibrio social y biológico perdido. Se utilizan en el ritual plantas consideradas "calientes" como la coca y el maíz. 

El mito de origen narrado por los mayores permite describir los ancestros del pueblo Misak como la gente del agua, ya que afirma que “a veces el agua no nacía en las lagunas para correr hacia el mar sino que se filtraba en la tierra, la removía, la aflojaba” y producía derrumbes, que dejaban grandes heridas en las montañas, de las que surgieron los humanos, raíces de los nativos, nacidos del agua arrastrada y “venidos en los restos de vegetación”. Los derrumbes eran nacimientos o “partos de agua de los Pishau, de los guambianos, “gigantes sabios que comían sal de aquí, de nuestros propios salados, y no eran bautizados. Ellos ocuparon todo nuestro territorio, ellos construyeron… antes de llegar los españoles” (Vasco, 1997).

ECONOMÍA

En la cultura misak la tierra y el trabajo colectivo están estrechamente ligados. Es gracias al cuidado del trabajo conjunto que la tierra se calienta y se reproduce. La base de la economía Misak es la agricultura. Siendo un pueblo agrícola,  sus productos varían de acuerdo a la altitud; es así como en las zonas bajas cultivan maíz, mientras que en las partes altas se cultiva papa y cebolla. Sin embargo, ante la escasez de tierra padecida en los últimos tiempos, la práctica ha ido perdiendo vigencia y ha sido remplazada por la utilización de fertilizantes y abonos químicos para nutrir los cultivos e implementar técnicas que garanticen la producción. La ganadería como actividad complementaria, ha comenzado a desarrollarse en los últimos años sobre todo en las zonas en donde se ha podido extender el territorio y por la escasez de la caza. Como una estrategia en la extensión de la frontera agrícola, están colonizando el páramo, donde funciona la técnica tradicional guambiana de cavar surcos verticales para aprovechar la humedad de la zona.

 

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